Traducción: (por Nicolás Rebelo)
| The easiest way to sleep at night is to carry on believing that i don't exist The easiest way to sell your soul is to carry on believing that we don't exist it must be hard, hard, with your head on backwards. |
La forma más fácil de dormir a la noche es seguir creyendo que no existo, La forma más fácil de vender tu alma es seguir creyendo que no existimos, debe ser difícil, difícil, con tu cabeza dada vuelta. |
Interpretación: (por Nicolás Rebelo)
Aparecido en la época de The Bends, Permanent Daylight es un B-Side de duración breve (algo menos de tres minutos), de estructura musical clásica (guitarras eléctricas-bajo-batería) y de una composición sencilla (son sólo 5 líneas y no tiene estribillo) pero muy estimulante. Es para destacar que, tanto el tono vocal utilizado por Thom Yorke como el hecho de que sus frases apenas se despeguen del trasfondo musical, dan la sensación de tratarse de una "voz de la conciencia" que nos habla. No es un dato menor tratándose precisamente de este tema, ya veremos porqué.
Su título se refiere a un estado en el que la claridad de la luz del día se mantiene en forma permanente, situación en la cual sería muy difícil conciliar el sueño. Esta imagen se vincula con la composición, que alude a la noche y al acto de dormir. Es así como se trabaja sobre una serie de opuestos: luz del día/noche, claridad/oscuridad, insomnio/dormir, conciencia/no conciencia.
Muchos individuos se comportan y actúan a diario de manera inescrupulosa, sin pensar en nada ni en nadie más que en ellos mismos y siguen como único criterio de conducta sólo su conveniencia personal literalmente pasando por encima de los demás; son personas que no suelen cuestionarse acerca de lo incorrecto, perjudicial, poco ético o dañino que sus conductas puedan ser. Se plantea aquí uno de los grandes temas de la filosofía humana: la cuestión de la ética y la moral (no trataré esto aquí ya que es un tema complejo y que excede mi análisis).
La idea religiosa acerca del castigo de Dios y la pérdida del Cielo Eterno como consecuencia de nuestros malos actos desarrollados en la vida terrestre son sólo eso: ideas del hombre sobre la existencia de algo superior. Desde siempre le han servido para refugiarse de la "fría, oscura y desoladora realidad" de que no existe nadie por encima que lo vaya a juzgar y mucho menos a condenar por sus propios actos. Sólo el peso de la conciencia será quien se encargue de ello, por lo que entonces dependerá exclusivamente de las estructuras psíquicas, la educación familiar recibida y de los patrones culturales de la sociedad en la que viva para sentirse culpable o abrumado por dilemas morales.
Cuando un individuo tiene escrúpulos inevitablemente piensa en las consecuencias que sus actos puedan conllevar para los demás seres -sean humanos, animales, vegetales, etc-. Su proceder y su accionar serán entonces más responsables y prudentes, pero a su vez más lentos y minuciosos. Como la realidad se encarga de comprobarnos a diario, no siempre quien se conduce con honestidad, responsabilidad, compañerismo y solidaridad para con el otro es quien descansa tranquilo y se siente liberado de la culpa. De forma opuesta, quien piensa sólo en sí mismo sentirá una gran satisfacción al haber obenido lo que buscaba, sea de la forma que fuere y a cualquier precio, aún habiendo empeñado su alma al mejor postor.
En un mundo en el que los antiguos mitos religiosos del paraíso alcanzado y la felicidad eterna parecen haber sido reemplazados por los nuevos mitos de la felicidad terrenal aquí y ahora basada en el bienestar material y la solvencia económica para el consumo, la ambición, la codicia y el egoísmo no solo son bien vistas (ver publicidad de Nike) sino hasta aceptadas como el correcto precio a pagar para alcanzar la meta.
Volver a Traducciones