Traducción: (por Leandro Fanzone)
| Everyone Everyone around here Everyone is so near It's holding on It's holding on Everyone It's holding on Maybe not |
Todos, todos los que están acá, todos están tan cerca está por suceder, está por suceder. Todos, Está por suceder, Tal vez no. |
Interpretación: (por Nicolás Rebelo)
The National Anthem tiene una letra abstracta e indirecta pero muy sugestiva, como sucede con la mayor parte de los temas pertenecientes al disco "Kid A". Es increíblemente poderosa su capacidad de dispararnos imágenes mentales sobre situaciones cotidianas en las cuales nos sentimos atrapados entre personas y más personas. Una sensación de pánico provocada por cierta "claustrofobia social" derivada de la adversión a las multitudes, tal como la podemos experimentar en un estadio de futbol, un recital de música, una discoteca, un shopping, un restaurante colmado, etc. Esos sitios donde es difícil concentrarse en una pensamiento reflexivo relativamente profundo debido a la invasión asfixiante de nuestra tranquilidad e intimidad. Si a esto le agregamos la ambientación musical confusa y el estilo interpretativo parco y cortante de Thom Yorke esta idea se ve reforzada de modo deliberado.
Sin embargo considero que The National Anthem también es susceptible de ser interpretado en otro sentido que, si bien no es contradictorio al anterior, se centra más en un plano social y cultural que personal e individual.
En los Estados-Nación modernos propios del siglo XIX y principios del siglo XX, los himnos eran símbolos fuertes que funcionaban como reforzadores del sentimiento de pertenencia a un país y marcaban las diferencias con los otros. Pues bien, en las sociedades actuales donde predomina la globalización de las comunicaciones hay un nuevo himno que atraviesa los estados nacionales uniformando a todos sus habitantes/consumidores: es el discurso de los medios masivos de comunicación. Ya no se distingue entre fronteras nacionales sino entre quienes consumen los productos de los medios de forma relativamente uniforme en cualquier rincón del planeta y quienes no. Mismos productos tecnológicos (celulares, dvds, mp3, etc), mismas modas, mismo arte (música, cine, teatro), mismos mensajes publicitarios, en fin, mismos consumos culturales y mismas formas de ser humano más allá de las historias, costumbres, idiosincracias y situaciones económicas particulares de cada país o región son una característica de la actual "cultura urbana global".
Esta verdadera “contaminación audiovisual” indefectiblemente termina resultando perjudicial para el ciudadano que no puede analizar y reflexionar por sí mismo sobre los hechos de los que se le informan debido a la cantidad de mensajes repetitivos que recibe por diferentes vías. La estrategia de desinformar por medio de la sobreinformación suele ser un mecanismo altamente utilizado pero muy sutil ya que se esconde tras la supuesta "democracia del espectador para elegir cómo y por dónde informarse".
En las interpretaciones en vivo se puede escuchar al comienzo y al final del tema pequeños fragmentos de programas de radio hablados que siempre concluyen de igual modo: en determinado momento, las palabras se repiten como suspendidas en el aire mediante un recurso técnico conocido como loop. El efecto obtenido es una superposición de las palabras que lo convierte en algo inentendible y carente de sentido inteligible. Toda una metáfora de lo que obtenemos como resultado del bombardeo mediático incesante al que estamos expuestos a diario. Es importante advertir que los fragmentos radiofónicos seleccionados son en muchas ocasiones comentarios futbolísticos alternados en diferentes idiomas, lo que reforzaría la idea del fútbol como espectáculo mundial más alla de los países y las lenguas. La nación futbolera tiene su himno nacional en los medios.
Desde el punto de vista musical también se refuerza esta idea de confusión y caos resultado del exceso de estimulación auditiva. A una base de bajo eléctrico y percusión que se repiten desde el comienzo hasta el fin se le irán agregando gradualmente otros instrumentos: primero ese fascinante e hipnótico teclado eléctrico llamado Ondes Martenot -incorporación hecha por Jhonny Greenwood y que sin dudas aporta un sonido original y una textura muy rica a la música de Radiohead desde Kid A en adelante- que envuelve al tema en una atmósfera de suspenso y misterio. Luego, los tonos vocales claros de Thom Yorke y sus frases cortas que más que cantarlas parece recitarlas.
Llegados a la mitad del tema hacen su aparición en escena varios instrumentos de viento diferentes ejecutados de tal forma que aparentan no seguir un patrón fijo. Realmente da la sensación de que cada músico tuviera su propia melodía inconexa del resto.
Ya hacia el final, el tema ha crecido enormemente en complejidad y en texturas sonoras a la vez que se ha convertido en un montón de sonidos superpuestos mientras se escuchan los gritos aislados del estribillo-frase “It´s holding on” por parte de Thom.
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