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John Grady Cole sueña con caballos

y en el sueño él mismo podía correr con los caballos y perseguían a las potrancas y a las yeguas jóvenes por la llanura donde brillaban al sol suntuosos el alazán y el castaño y los potros corrían con sus madres y aplastaban las flores en una confusión de polen que quedaba suspendida del sol como oro en polvo y corrían él y los caballos por todo el altiplano donde el piso resonaba bajo sus cascos al correr y fluían y viraban y corrían y sus crines y colas se les volaban como espuma y no podía existir otra cosa en ese alto mundo.

Cormac McCarthy (All the Pretty Horses, 1992)

7 comentarios

  • Vero dice:

    Hermosos. Los veo. El texto vibra.

  • Saúl dice:

    Por un momento pensé que Seikilos se había ido sin avisar. Lo seguiremos leyendo. Saludos.

  • Ticonderoga dice:

    Linda traducción, pero hiciste trampa: el párrafo no termina en en ese alto mundo (claro que McCarthy parece que nunca aprendió los signos de puntuación, jaja).

  • Seikilos dice:

    Tenés razón, me gustó eso y lo traduje pero podría ampliarlo al párrafo completo. Lo voy a hacer en estos días.

  • Seikilos dice:

    Ahora lo volví a leer y entiendo por qué recorté eso ya hace dos años. El principio y el final me parecen débiles, pero te dejo acá el párrafo completo:

    Aquella noche soñó con caballos en una llanura alta donde las lluvias de la primavera habían hecho crecer la hierba y las flores silvestres de la tierra y las flores se extendían todo azul y amarillo hasta donde se podía ver y en el sueño él mismo podía correr con los caballos y perseguían a las potrancas y a las yeguas jóvenes por la llanura donde brillaban al sol suntuosos el alazán y el castaño y los potros corrían con sus madres y aplastaban las flores en una confusión de polen que quedaba suspendida del sol como oro en polvo y corrían él y los caballos por todo el altiplano donde el piso resonaba bajo sus cascos al correr y fluían y viraban y corrían y sus crines y colas se les volaban como espuma y no podía existir otra cosa en ese alto mundo y se movían todos en una resonancia que era como una música entre ellos y ninguno de ellos tenía miedo caballo ni potro ni yegua y corrían en esa resonancia que es el mundo en sí mismo y que no puede expresarse sino en alabanza.

  • Anónimo dice:

    No repruebo tu decisión: la primera versión tiene un final más contundente que la segunda. Simplemente lo decía porque estaba leyendo el libro y encontré este texto navegando por la red. Si bien es evidente que el inglés de McCarthy tiene un ritmo y cadencia particulares, tu traducción me parece todo un acierto.

  • Seikilos dice:

    Sí, cuando lo leés en inglés te parece imposible que exista en castellano, para tampoco nada te veda imaginarlo. Antes había traducido otro párrafo de otro libro, en /seikilos/2011/05/macartismo/, con menos suerte: la prosa de McCarthy está llena de ritmo, rimas internas, aliteraciones

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