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Un par de zapatos grandes

Los pasos de Ariel Ramírez y del Cuchi Leguizamón se intersectaron en la persona de Witold Gombrowicz, y el nexo fue un par de zapatos grandes que uno le regaló al polaco primero y que el otro supo reconocer tiempo después. Luego siguieron caminando, y ahora se están volviendo a encontrar, sin saberlo, en ese destino simétrico que les tocó a los dos pianistas más grandes que dio nuestro folklore: Piano hoy Ariel Ramírez agoniza en una enfermedad que le roba la memoria, tal como se la había robado antes a Leguizamón. ¿O es que fue voluntad de los dos olvidarlo todo, borrar al mundo, borrarse del mundo, y nosotros fuimos obedientes? Porque también fuimos olvidándolos, y no hablo de su obra: esa música es más grande que ellos y sigue viviendo entre nosotros. Me parece más bien que los fuimos olvidando como símbolo, a ellos como voluntad y fuerza creativa. A ellos que quisieron torcer el rumbo obcecado del folklore, con la violencia de su genialidad, dos voces dos veces inexorables, una en su lirismo único, otra en la experimentación formal más enriquecedora, dos voces muy distintas entre sí y muy distintas de todo. Pero esa obstinación que tiene la tradición pudo más, y hoy los otros folkloristas, los que vinieron después, los que también se dijeron renovadores, pacientemente terminaron de reconstruir lo que ellos habían roto. Así entonces la amnesia fue casi total, olvidamos todo eso que ellos propusieron, olvidamos esa época enorme que nos dio tanta cultura, tanto cambio, tanto músico genial en tantos géneros, tanta literatura, y volvimos a lo básico, que parece que es lo único a lo que podemos aspirar hoy. Como a Gombrowicz, los dos zapatos nos quedan grandes hoy. Claro que hay algunos que siguen recordando y encendiendo las velas de la vigilia de esos santos, como Raúl Carnota, como el Chango Farías Gómez, pero son cada vez menos, y se van muriendo. Y la música… la música es un fantasma, un fantasma que está en otro lado, decía el Cuchi.

Postdata del 19 de Febrero: Finalmente Ariel Ramírez murió hoy, diez años después del Cuchi Leguizamón.