Antichrist (Lars von Trier)
No hace mucho mencioné al pasar en una historia del cine de terror popular algunas películas que merecerían una historia aparte: son las películas de terror para adultos, yo diría las verdaderas películas de terror. Allí estaban algunas películas de David Lynch, de Michael Haneke, de Gaspar Noé; Antichrist sin dudas pertenece a esa lista: la perturbación que deja en el espectador podría asimilarse a las películas del género (como ya es de esperar en las películas de Von Trier, por otro lado). Sin embargo, es más que una película de terror, y difícilmente pueda ser puesta al lado de una película de David Lynch. Pienso en ese otro film de Jarmusch que reseñé, donde decía que, para el cine estadounidense, Jarmusch era una especie de director subversivo, aunque sea en la forma, ya que no parecía haber demasiado contenido en The limits of control. Lars von Trier, en su condición de europeo, excede todo lo que un Jarmusch o un Lynch pueden subvertir, y además está lejos de quedarse en la superficie. Podría hablar en este texto, entonces, de la sorprendente fotografía de Anthony Dod Mantle, responsable de Dogville y 28 days later, entre otras obras visuales, cuyo trabajo en Antichrist recuerda en más de un momento a Tarkovsky1, pero es mejor hablar de la carne del film, de ese infierno al que Von Trier ha hecho descender a sus personajes, un descenso honesto, intenso, explícito, brutal.
Podría empezar con el título, ya que hablamos de las películas de terror, ese Anticristo tantas veces retratado, usualmente un niño que nace para oponerse a Cristo, y uno no se equivocaría en la pista, aunque sí probablemente en las conclusiones. Sin embargo, sería mejor empezar con el Anticristo nietzscheano o, mejor traducido, el anticristiano, el hombre de la naturaleza opuesto al hombre debilitado por la moral cristiana. Lo terrenal, lo instintivo, lo pulsional, existe en el hombre para Nietzsche, y no tiene freno posible: el sexo y la muerte subyacen, no pueden ser borrados por esos seres mitológicos, el ser espiritual o el ser racional. En un nivel más simbólico, la película trata con el concepto del caos y el control, el caos que fue encarnado históricamente en el judeocristianismo por la mujer, el orden impuesto por la disciplina espiritual o la lógica del hombre. Cuando en la película aparece el caos en la forma aparente de la mujer, el hombre trata de ordenarlo, y sólo logra exacerbarlo. La película vuelve al Edén y recrea la Caída, recrea al Adán de la perfección y a la Eva de la corrupción, pero desde una lectura muy diferente, anticristiana: es Eva en realidad quienes somos por naturaleza, no Adán; el Adán de Von Trier descubre a su propia Eva interior, cuando descubre los límites del control.
Para ordenar un poco el texto, voy a recorrer los temas sobre los que Von Trier encargó investigaciones para la película: la misoginia, la ansiedad, las películas de terror, la teología. A Willem Dafoe le pidió que se interiorizase en la corriente de la psicología moderna conocida como cognitiva conductual. Estos temas son el armazón de la película, y visitarlos ayuda a entenderla mejor. La ansiedad, por ejemplo, es una preocupación recurrente de Von Trier, que puede rastrearse a su niñez; hay un viejo reportaje que revela ese aspecto autobiográfico:
[En mi casa] la religión estaba completamente prohibida, y siempre me interesó. Al mismo tiempo soy un neurótico y el problema más grande en mi vida es el control, o la falta de control. De niño, uno crea todo tipo de rituales para mantener el control (…) Desde un punto de vista psicológico, la religión es una continuación de estos rituales de la infancia, que están allí para evitar que todo vuelva al caos (…) Creo que estas ideas acerca del control y el caos salen de mi crianza, que fue increíblemente laxa. No había ningún tipo de reglas, lo que crea un montón de problemas (…) porque todo depende de uno. Y en consecuencia, uno no logra llegar a hacer nada, y eso crea un montón de ansiedad. (…) es una fuente tremenda de ansiedad que todo sea decisión de uno.
De manera que allí hay un enlace con la ansiedad derivada del equilibrio entre el caos y el control, y los rituales para contrarrestarla, que luego son asociados a la religión, y en la película esto se ve reflejado a través de la religión cristiana, desde luego. La tesis que preparaba la protagonista de la película trataba del ginocidio, del exterminio de mujeres durante la caza de brujas propiciada por el cristianismo de finales de la Edad Media, que es de alguna manera el punto de contacto de esos dos temas de las investigaciones encargadas por Von Trier: la teología y la aversión a las mujeres. ¿Qué hay de las películas de terror, qué relación tienen? Hay un paralelo metafórico de ese ginocidio en este género cinematográfico: es interesante corroborar que en la mayor parte de estas películas el hombre es quien tortura y mata constantemente a la mujer, y por eso creo que a Von Trier le interesaba el tema y trabajó la trama de Antichrist sobre este aspecto, que es difícil de discutir sin revelarla. Vuelvo al principio de este artículo, a las películas sobre el Anticristo de la historia del cine de terror: el niño que nace y es el apóstata malvado de Cristo; pienso que Lars von Trier se propuso hacer más bien la inversión especular de la doctrina cristiana del Nacimiento, del niño que representa todo lo bueno y nace de una mujer pura, concebido sin pecado, es decir, sin sexo. En el prólogo de Antichrist muere un niño, en vez de nacer, y muere en medio del pecado, del sexo. Lo que se desarrolla allí es el mal, el caos como contrapartida al orden que vino a traer Jesús, es lo salvaje, lo natural. Si Cristo vino a traer la inmortalidad y a desterrar el pecado adánico, el Anticristo de Von Trier vino a traer el sexo y la muerte, exacerbados y, de manera más importante, a manifestar la dualidad humana, que la vemos en cada uno de los dos personajes de la película, no sólo en la mujer, como quiso entender el jurado ecuménico de Cannes este año2. Es interesante ver al personaje masculino, que es un psicólogo moderno, es decir, cognitivo conductual, quien ante la angustia de la mujer ofrece tratamientos de shock como los que el propio Von Trier recibió respecto a sus fobias y que aprendió a odiar. Este intento de ejercer el control frente a esa naturaleza domesticada a medias que Freud supo reconocer, esa naturaleza que siempre está expresándose de una manera u otra, irrefrenable, hace que el hombre también revele su dualidad hacia la segunda mitad de la película. Cuando el control masculino es vencido, la mujer le recuerda, irónicamente, que su postura profesional está en contra de Freud. Hay una ironía también en el final de la película, que propone una victoria sobre el caos que es claramente ilusoria.
Finalizando el año, y aún si haber visto la última película de Haneke, me arriesgaría a decir que es la película más importante de 2009: pertenece a ese grupo de películas que de alguna manera reivindican el agonizante cine europeo de hoy día y que, como los buenos libros, ofrecen lecturas desde distintos ángulos, y no se apagan cuando las luces se encienden.
1 Von Trier dedicó la película a Tarkovsky, y ese homenaje está en otras obras del danés, como "The element of crime", que basó en un cuento de Borges.
2 El jurado, como su nombre evidencia, fue creado por cristianos, y leyeron la película como misógina.
En alguna época sabía seguido de vos. ¿Cómo va todo? Espero que bien, te dejo un abrazo!
¡Excelente crítica!
Di con el sitio porque acabo de ver la película sólo por ser "la del director de Dogville", y quedé atónita. Te cuento que estoy tan lejos de ser cinéfila, que por lo general no me intriga el universo que se esconde más allá de la obra… pero esta película fue la excepción, y encontrar tu crítica en el primer link, una enorme satisfacción. ¡Voy a seguir recorriendo el blog!
Saludos
LARS VON TRIER: es un genio indiscutido! El mejor film que vi de él… el más poético de todos.
Me alegro que haya otra gente que le haya gustado la película. Una breve visita a foros que hablaban de Antichrist me dejó muy pesimista.
Ayer vi esta película y no pude dejar de pensar en Lilith, la mujer que – según la mitología judeocristiana – antecedió a Eva como compañera de Adán, pero fue expulsada por Dios a su pedido, por negarse a ser inferior a él, incluso en el terreno sexual (no quería estar debajo durante la cópula) Creo que allí ya tenemos a una anti-eva. Tanto como a un símbolo para el feminismo, así como a la reina de los demonios. Es una figura que condensa muchos miedos masculinos.
Todavía no sé si esta obra me impactó por agredir mi estómago con ciertas escenas o si en verdad llega a conmover de una manera que pueda considerarse artísticamente válida. Claro, allí habría otra discusión sobre los medios que se suponen legítimos y los que no a la hora de "despabilar" al espectador. Yo creo que las atrocidades que muestra el director – esta es la primer película suya que veo – tenían que ser mostradas, no me parecieron fruto de la mera voluntad de escandalizar, como sí parece que sucedió con varios jurados de Cannes. Como escribiste, es de agradecer hoy en día que un filme nos deje pensando en ese tipo de cosas después de verlo, que no termine cuando termina su metraje.
Te felicito por el Blog, es excelente y está muy bien escrito.
Alejandro, también yo pensé en Lilith, la portadora del caos, la verdadera antagonista del hombre, no Eva.
Si esta es la primera película que ves de Von Trier, te cuento que él siempre apuesta a, bueno, no al escándalo, pero sí a la confrontación con situaciones complejas. Esta es la primera vez que trabaja lo atroz explícitamente, quiero decir, mostrando físicamente la violencia; en casi todas las otras películas lo atroz viene unilateralmente desde las relaciones humanas. Si este despliegue es lícito o no depende de las barreras de cada uno; conmigo ha sido, desde luego, lícito el ataque. Mucha gente se levantó de sus butacas vituperando, como mucha se ha levantado en Contra viento y marea, Dancer in the dark, Dogville, enfrentada a situaciones intolerables. Creo que vos y yo estamos de acuerdo en que lo que habría que discutir no es la forma, sino el fondo; no debería importarnos tanto el procedimiento que usó para llegar a nosotros, sino qué fibras nuestras ha tocado. Si nos despabilamos, aunque sea de un golpe, ¿qué estamos viendo ahora que estamos despiertos?
Gracias por pasar.
Debo reconocer que he quedado atónito con tu explicación de la película, que sin ésta no la hubiese podido pensar de forma tan exquisita como se ha hecho acá. Luego de leer el artículo y verla estoy convencido que es una obra maestra y que sin duda voy a seguir a Von Trier (antes de ésta sólo había visto "Dogville" que me pareció notable y me dejó con ese como saborcito que te dura días, y que seguro le debo hacer otra repasada). Siempre me reí mucho en la forma en que Woody Allen trata este mismo tema, el sexo y la muerte, debido a que soy un gran seguidor de él. Y esta forma, que es nueva para mí, me pareció notable: el terror. Tratado de forma inteligentísima.
Además, el caos encarnado en la mujer te hace contraponerlo inmediatamente a un orden superior, proveniente de los cielos, por ende el anticristo corresponde al azar, a esa incertidumbre que te dice que no hay nada escrito. A su vez el control emparentado a la figura masculina asociada a un psicólogo (lo que me parece una jugada notable de Von Trier) da señales de que al no poder éstos manejar la situación se les produce la contraparte que es la vacilación al ser superados por la paciente, y porque al fin y al cabo esa ciencia no es segura y es imprecisa en sus postulados, que es un tema tratado con excelencia en "Hombre Mirando al Sudeste" de Subiela.
Concuerdo plenamente con la cita que compartes del director sobre el asunto de la ansiedad, a mi me sucedió algo parecido y aún, ya grande, no sabes como manejar tanta libertad en tus asuntos. Aún no estoy seguro de cómo se deriva esta ansiedad hija del caos/control, así que echaré a andar la máquina para darles unas vueltas mas a éste asuntito.
Lo de "los tres mendigos" no lo entendí mucho, que llegando éstos alguién morirá, como sucedió. A su vez la ironía de la que hablas no me queda tan clara al final de la película.
Un excelente comentario que hace que sea seguidor de tu página y de tus gustos cinéfilos. Desde ahora empiezo a hojear un poco mas por estos lados y haber si me atrevo a escribir otra cosita.
Mis saludos.
Hola, Miguelo. Qué bueno tu mensaje; creo que la película de Von Trier ha sido muy mal leída en general, y merecía escribirse sobre las ideas que había debajo. Si te interesaron estos temas, creo que te puede gustar la obra de Peter Greenaway, especialmente entre el '82 y el '96. El suele repetir que no hay nada para hablar excepto el sexo y la muerte.
Tampoco yo entendí lo de los tres mendigos; muchas alusiones son oscuras o personales. Quizás pertenezcan a un folklore que yo no conozco. La ironía que percibo hacia el final es que el caos siempre comienza con un orden aparente, y sigue incontrolable, ingente. La victoria del hombre allí es puramente ilusoria: siempre hay más batallas.
Te dejo un saludo.
He seguido mas críticas y comentarios sobre la película y me he encontrado que en todos ellos el común denominador es una pasadita superficial de ésta, en todas nos encontramos aquellas reseñas que vienen por detrás de una carátula, pero ninguna con el fondo que hace de la obra defenderse por si misma. Todo lo que leo es en contra, estoy seguro, por que no la entienden a cabalidad. Por eso es que si la película fuese un terreno que contiene un jardín para luego llegar a la casa, aquellos críticos, sólo se quedan en el jardín pero no abren la puerta para acceder al interior de la casa que sería el rico argumento del film.
Lo de los tres mendigos ¿será una alusión a los Reyes Magos que visitan a Jesús en su nacimiento? por lo menos puede ser una pista.
y de Greenaway he visto muy poco, El Contrato del dibujante, 1982; y 8½ mujeres, 1999. Pero desde ahora voy por lo que me recomiendas y por la filmografía de Von Trier.
Mis saludos.
No había pensado en los Reyes Magos, pero puede ser: se supone que los tres mendigos simbolizan la pena, el dolor y la desesperanza, y esto puede ser la inversión de los dones de los magos a Cristo. Hay una leyenda eslava con ese nombre, "Los tres mendigos", pero no encuentro ninguna relación. Tal vez Von Trier pensara más bien en un poema de Yeats; voy a ver si tengo un rato y lo traduzco en un post separado como "anexo", jeje.
Respecto a Greenaway: creo que sería bueno comenzar por su película más famosa, "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante", y luego tal vez ZOO (A zed and two noughts). "8½" ha de ser su peor film.
Saludos.
Excelente
La vi hace una una hora y media maso menos, y al terminar quede atonito, casi sin poder explicarme a mi mismo lo que sentia y lo que acababa de ver, con la mente muy desordenada sin dudas.
Pensante, me puse a hacer otras cosas, como dejandole lugar y tiempo a mi cabeza para ordenar lo que acababa de ver. Ahora pasado este tiempo me siento mucho mas perturbado que cuando termino la pelicula, y no exagero, MUCHO mas perturbado.
Como que todas las sensaciones me vinieron juntas y potenciadas en estos mismos instantes, acompañadas de las imagenes y sonidos, mas fuertes que antes.
Me sirvio bastante ver esta critica.
Con todo esto y con el tiempo que me di, pude cerrar aun mas los cabos sueltos, aunque no todos (como lo de los 3 mendigos) y me siento con una sensacion un tanto extraña (por lo que antes mencione) y a la vez muy, muy satisfactoria.
Es la primera pelicula que veo de Von Trier y me quede con ganas de ver mas, aunque todavia este paladeando esta.
Repito, muy buena critica, excelente realmente y muy informativa para estos casos jeje.
Gracias nuevamente, y ojala esta sensacion no dure tanto como lo que pienso jaja!
Un saludo
Es bueno que Von Trier te haya impactado, aunque no sepas decir muy bien dónde. Es un poco como hablaba Kafka respecto a los libros:
Si el libro que leemos no nos despierta, como un puño golpeándonos el cráneo, ¿para qué lo leemos? Podríamos también ser felices si no tuviéramos libros, y podríamos, si fuera necesario, escribir nosotros mismos los libros que nos pueden hacer felices. Los que debemos tener son aquellos libros que nos caigan encima como una mala racha, como la muerte de alguien que amamos más que a nosotros mismos, como un suicidio. Un libro debe ser el hacha que rompa el océano congelado dentro nuestro.
Aprovechá que fuiste afectado y buscá otras películas de Von Trier: Dogville ó Contra viento y marea, por ejemplo.
Jaja Que palabras las de kafka. Y tiene tanta razon. Supongo que tiene que ver tambien con el tema de renovar sensaciones, o dar con otras nuevas tambien.
Parece tan dificil encontrar cosas que nos "hagan felices" o que simplemente nos den sensaciones satisfactorias, sea leyendo, con una pelicula, o en realidad, con cualquier cosa.
Es medio lamentable y a la vez interesante la inmunidad que ultimamente adquirimos a la violencia, a las brutalidades y a todo tipo de "inhumanidades". Por eso mismo un buen golpe a la cara la verdad refresca mucho jeje. Esta pelicula hizo eso conmigo.
Voy a ver si consigo en buena calidad esas dos peliculas que nombraste. En fin, un saludo.
¿Cómo se pudo haber pasado esta lectura tuya? Pues nada. Excelente como siempre y yo vuelto un fan de von Trier. ¿Al final del 2009 te quedás con esta o con "La cinta blanca"? Yo no escogería: dos obras maestras en lo más alto de los últimos años.
Saludos
Otra cosa: hacia el final, en un "flashback", da la impresión de que ella observa al niño acercarse a la ventana; sin embargo, me parece que no estaba en la misma habitación, porque al inicio se ve uno de estos aparatos que se usan para vigilar a los bebés, y se ve cómo el sonido aumenta o algo así, pero ellos están en otra cosa. Es claro que el asunto queda abierto, pero no sé hasta qué punto. ¿Qué opinás?
Son dos películas muy distintas. Antichrist es sin dudas visceral, estridente y atrevida, mientras que Das weiße Band es sutil, callada, y no menos atrevida. La primera me pasó por encima, la segunda me invitó amablemente a pensar. Como decís vos, ¿por qué elegir?
Respecto a ese escena, sinceramente no la recuerdo. Sí recuerdo que hay varias cosas abiertas deliberadamente, ¿qué sacás vos de esa escena?
Esa escena provoca mucho más que la eyaculación de sangre o la ablación del clítoris. Si ella vio a su hijo, pero no hizo nada, es casi una infanticida, una de las bestias más temibles en nuestra cultura. Además, superpuso su propio cuerpo y su propio deseo al de su hijo, otro tabú en la cultura judeocristiana, donde la madre debe sacrificarse siempre por los hijos.
acabo de ver la pelicula y me quedo rondando lo de los tres mendigos, busque un poco en internet y llegue aquí, leí un poco de los comentarios mas arriba y me llamo mucho la atencion de uno que hace un analogía de estos con los reyes magos y le encontré algo de razón, pues claramente los mendigos como que reflejaban los anti-valores de los reyes magos, pero como me explica que alguien deba morir o los grnizos? no morirá alguien por que cuando llegan los reyes magos coincide con el nacimiento de jesus y por lo tanto en su contra-parte debe haber una muerte? alguien sabe cual es la leyenda original de esto?