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15 step

La imagen que acompaña el texto viene del scrapbook de radiohead.com, y es muy anterior a la aparición de “15 step”. De alguna manera, está bien que la primera noticia de esta canción sea garabateada sobre una página que refiere a Umberto Eco. Hace pocos días busqué conexiones entre Radiohead y Philip Larkin, el poeta inglés; se podría buscar sin demasiado esfuerzo otras, con la literatura, con la música clásica, con el mundo de la cultura. Anteayer ejecutaron “15 step” en vivo en la entrega de los Grammys, y queda muy claro para mí este abismo que hay entre Radiohead y el mundo del rock en el que se mueven. La canción en su versión de estudio ya es anómala: tiene una melodía cambiante, un desarrollo poco previsible, y fundamentalmente un ritmo en 5/4, con el agregado de palmas y gritos de los chicos del Matrix Music School and Arts Centre de Oxford. En la versión en vivo de ahora, todo eso se ve exacerbado con la orquesta de vientos que ponen aún más de manifiesto las intenciones destructuradoras de la armonía, y la banda de percusión que no deja olvidar la división impar del compás, esta vez la University of South California Marching Band. Esa irregularidad ya estaba prefigurada de alguna manera en “Morning Bell” (en su versión de Kid A, ya que para Amnesiac la reencarnan en 4/4); la coincidencia formal de las dos canciones hizo que las juntaran en algunos conciertos.

La letra no dice mucho, en principio:

How come I end up where I started
How come I end up where I went wrong
Won’t take my eyes off the ball again
You reel me out and you cut the string.

How come I end up where I started
How come I end up where I went wrong
Won’t take my eyes off the ball again
First you reel me out and then you cut the string

You used to be all right
What happened?
Did the cat get your tongue?
Did your string come undone?
One by one
One by one
It comes to us all
It’s as soft as your pillow

You used to be all right
What happened?
Etcetera Etcetera
Fads for whatever
Fifteen steps
Then a sheer drop

How come i end up where i started?
How come I end up where I went wrong
Won’t take my eyes off the ball again
You reel me out and you cut the string

¿Cómo es que terminé donde había empezado?
¿Cómo es que terminé donde había fallado?
No voy a volver a sacar la vista de la bola,
Me diste línea y cortaste la tanza.

¿Cómo es que terminé donde había empezado?
¿Cómo es que terminé donde había fallado?
No voy a volver a sacar la vista de la bola,
primero me diste línea, y después cortaste la tanza.

Solías estar bien,
¿qué te pasó?
¿Te comió la lengua el gato?
¿Lograste soltarte?
Uno por uno,
uno por uno,
a todos nos llega,
es tan suave como tu almohada.

Solías estar bien,
¿qué te pasó?
Etcétera, etcétera,
hay modas para todo.
Quince pasos,
luego una súbita caída.

¿Cómo es que terminé donde había empezado?
¿Cómo es que terminé donde había fallado?
No voy a volver a sacar la vista de la bola,
Me diste línea y cortaste la tanza.

Más interesantes parecen ser los ur-“15 step”, las primeras ideas para la letra, en la forma de “2lines”:

hurling through the forest
the dancing bodies kick up the dust
aullando por la selva
los cuerpos que bailan patean el polvo
there’s only 15stages
then a frozen lake
hay sólo quince etapas
y luego un lago congelado.
the sea comes out to meet
empty of its fishes
El mar sale al encuentro
vacío de sus peces
15 steps down into the crypt
dancing the bodies kicking up the dust
Bajando quince escalones hacia la cripta
bailando los cuerpos pateando el polvo
there’s only ice
then a frozen lake
sólo hay hielo
y luego un lago congelado

Si bien esta vez sin respaldarlo, podríamos pensar que hay algo ahí de esa cita de Kafka que recordaba en el texto sobre Austerlitz, “el mar helado que hay dentro nuestro”, pero, ¿qué son esos quince pasos? Parece que lo importante, la idea principal, lo constante en todas las versiones, está en el título, aún modificado para que no sean “pasos” (aunque los pasos están conservados en la letra). Es verdad que la métrica de la canción tiene base en cinco, pero creo que las dos cosas son independientes, que ese número quince es anterior y viene por otro lado. Voy a fantasear una explicación.
Christopher O’Riley es un pianista de música clásica, que tiene una cierta fascinación por Radiohead. Una vez hizo una serie de conciertos con el lema “Christopher O’Riley plays Radiohead + Dmitri Shostakovich”, donde entretejió piezas del ruso con adaptaciones a piano de las canciones del grupo británico, con gran éxito de parte de la audiencia de ambas orillas. Para O’Riley, las dos músicas están cercanas, llegando al clímax con el Preludio y Fuga en Re menor de Shostakovich. Jonny Greenwood, por otro lado, admite una gran influencia de parte de los compositores de música culta contemporáneos en el armado de las canciones del grupo. O’Riley nota que, en los conciertos, Radiohead hacía esperar a la gente con un movimiento de uno de los últimos cuartetos de cuerda de Shostakovich. Los últimos cuartetos de cuerda hablan de la muerte; la mayoría de sus últimos trabajos tocan de una manera u otra el tema de la mortalidad, en especial la penúltima sinfonía. Hacia sus sesenta años, le diagnosticaron que era polio lo que le impedía tocar el piano; poco tiempo después comenzó a sufrir ataques al corazón y tuvo una súbita caída, rompiéndose las dos piernas. La muerte lo acechaba: escribió quince sinfonías y quince cuartetos de cuerda antes de rendirse a un cáncer de pulmón fulminante. Quince pasos.
¿Qué es, entonces, lo que nos llega a todos, “uno por uno”? En la hoja de Baudolino, debajo de “15 step”, se lee la palabra “buitres”, las aves que se alimentan de los muertos. Una frase dominó el scrapbook el 18 de Diciembre de 2006:  “en lenta procesión”. Era parte de la canción, y luego fue cambiada: “uno por uno, en lenta procesión”, como la marcha fúnebre que cierra antes del epílogo el decimoquinto y último cuarteto de cuerda de Shostakovich. Luego de quince escalones hacia abajo, la súbita caída, el lago congelado, la cripta, la muerte.