Seikilos

Soy una imagen de piedra; Seikilos me puso aquí.

Seikilos RSS Feed
 
 
 
 

Yo la quiero a Ella

Hoy escuché "We All Love Ella: Celebrating the First Lady of Song", un tributo a Ella Fitzgerald por su nonagésimo cumpleaños, de la mano de mujeres que cantan temas que cantaba ella, Ella. Mujeres como Natalie Cole, Diana Krall, Queen Latifah o Linda Ronstadt, todas perfectas en su papel, bellas canciones, bien cantadas, buena producción. Al final llega el último tema: es un concierto de 1977, y se escucha la voz emocionada de Stevie Wonder diciendo que nunca soñó estar en el mismo escenario con Ella Fitzgerald, y ella, que trata de disimular esos elogios diciendo que Stevie es la nueva generación, fresca y talentosa. El está sentado al piano y ella lo mira (esto lo imagino, sólo estaba escuchando), y él le dice "You are the sunshine of my life", es decir, "sos el sol de mi vida", y empieza a sonar la canción que se llama así, que Stevie Wonder había llevado a los oídos de todos en 1973. Y entonces Ella canta, y algo dentro de uno se afloja y se desarma. Cantan una línea ella y otra él, y la emoción los desordena, y a veces se chocan al cantar la misma frase juntos, y a veces una frase queda sin cantar, porque no se entienden muy bien arriba de ese escenario. Acaso el entendimiento no tenga nada que ver ahí, y qué importa después de todo, porque en algún punto del tema, de repente, ocurre la magia. Ella deja de cantar la canción, deja de pelear contra la canción, y empieza a improvisar, así como hace ella, como no hace nadie, "piparapú, parabapidadá…", con esas notas prodigiosas que roba al aire, y Stevie entra en ese río y hace lo que sabe hacer, flotando dualmente en improvisaciones, los dos con ese estilo genial tan de ellos. Luego se termina la música y empiezan los muchos aplausos, el CD se silencia, pero Ella se habrá bajado del escenario, y yo la sigo con la mirada, la siento caminando hacia 1993 mientras el Tiempo la mutila, le saca la vista y las piernas, la hace fracasar en amores, la mata cruelmente. Y yo, que quedo de este lado, me apaciguo en ese sortilegio en que creo que le gano la guerra a ese tirano por una vez, y vuelvo a poner el tema, incrédulo, para escuchar otra vez los aplausos y a Stevie diciendo por mí "sos el sol de mi vida", pero por sobre todo esa voz, la voz inconcebible de Ella.

5 comentarios

  • Vero dice:

    Madre mía, lo que debe ser eso. Lo voy a buscar. Me encantó la forma en que describiste tus sensaciones, además.

  • ema dice:

    Primera vez que paseo por acá. La verdad es que sí, tiene mucha fuerza la descripción que hacés de Ella (¡ah, ella, ella!) no solamente en ese escenario particular sino, después, cuando se la devoró la muerte y acalló así una de las voces más poderosas de EE.UU. Bello, sucinto texto el tuyo.
    saludos,
    e.

  • Vero dice:

    Ahora mismo la escucho, veo cómo se le filtra la sonrisa enorme en la voz cuando agradece, correspondiendo. La voz de Ella, qué puedo decir, es una de mis voces femeninas preferidas (la otra es Janis Joplin). Hasta los desajustes son encantadores, hay algo tan íntimo ahí, algo de retozo y de juego.

  • Anonymous dice:

    ohh salto y salto por este sitio y ..
    me enamoré

  • Germánico dice:

    Eso tengo que verlo. Hay fuerza en tu descripción. Me gustó.

Escribir un comentario

Categorías

Textos recientes

Comentarios recientes

    • Seikilos: La fuente, naturalmente, es el vasto diario de Bioy sobre Bo...
    • juan: "en los diarios Bioy anota a Borges diciendo que rompió una ...
    • jimena: acabo de ver la pelicula y me quedo rondando lo de los tres ...
    • Mallo: Comparto con usted la valoración de la traducción, que es ta...
    • Seikilos: Es cierto, Adriana, es la garza roja. Sería bueno hacer la l...
    • adriana: creo que el ave de la imagen 12 es una EUDOCIMUS RUBER pero ...
    • fony Arias: No se a que muerte terrible se refiere Alberto de la que tuv...

Archivos

Meta