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La misteriosa llama de la reina Loana

Tal es el título (o “La misteriosa fiamma della regina Loana”, para ser más precisos) de la última novela de Umberto Eco. Ignoro qué me lleva a seguir buscando al Eco escritor de literatura. Su primera novela (“El nombre de la rosa”) me decepcionó un poco. La segunda (“El Péndulo de Foucault”) me pareció brillante. Luego llegó La isla del día de antes, harto pesada, y Baudolino, harto liviana. Ahora termino Loana, y vuelvo a suspirar. No es que esté mal la novela, simplemente… no es para todos. En principio, diría “es sólo para italianos”, o “sólo para italianos de unos sesenta años”. Brevemente, el personaje central de la obra pierde la memoria, y trata de recuperarla a partir de un desván lleno de recuerdos de su infancia. Estos recuerdos están íntimamente asociados con una época en particular de Italia, el fascismo previo a la segunda guerra: libros, comics (o tebeos, como quiere su traductora española), música, periódicos… nada más ajeno a mi infancia, en Argentina, unos cincuenta años después.
Helena Lozano Miralles, su traductora oficial, adquiere cada vez más “escena”. Ignoro la finalidad de traducir una obra así. Lozano Miralles se devanó los sesos para decidir si adaptar la obra a la España que incubaba a Franco u optar por traducir simplemente lo que escribía Eco. Afortunadamente (?) eligió lo último; al menos leímos lo que quiso contar el escritor italiano, no lo que hubiera querido contar si hubiera tenido la (mala) suerte de nacer en España. Lozano Miralles ya es tan importante que escribe un epílogo al libro, sin que diga “epílogo”: simplemente se ve como un capítulo más de la historia, con el mismo formato, firmado por ella, que cuenta su propia impresión del Loana sin agregar ninguna información que nos enriquezca. Sigue indignando la constatación de que está consciente de que su traducción servirá a todo Iberoamérica, pero que su única ambición es que sea entendido por España. La tergiversación de Baudolino y La Isla no fue suficiente experiencia, en apariencia.