Seikilos Sitio

El Libro del Silencio

Pecho

La muerte no necesariamente es un libro viejo y marchito,
de páginas secas.
Puede ser mil hojas
de fuerte y brillante texto
en un cuerpo poderoso,
sostenido erecto sobre las vértebras de una fuerte columna.

El corazón apenas respira porque ha llegado el golpe de gracia,
el torso es como una piedra,
las piernas se han arraigado, la tinta es confiable.

Si las palabras de muerte deberían ser consideradas como pálidas y secas,
¿dónde estaría la dignidad en morir?

A diferencia del agua, el papel no se congela ni se condensa en vapor. No hierve.
El libro para terminar todos los libros.
El último libro.
Después de esto, no hay más escritura,
no hay más publicación.
El editor debería jubilarse.

Los ojos se debilitan, las luces palidecen.
Los ojos se entrecierran. Parpadean.

Vientre

El mundo es presa de una pérdida de nitidez.
La tinta se desvanece pero la tipografía se hace más grande. Al final, las páginas sólo susurran, deferentes.
El deseo mengua.
Pese a que aún persisten los sueños de amor,
las esperanzas de la consumación se atenúan,
¿cuál podría ser el fin de todas estas esperanzas y deseos?
Aquí está el final.