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Google, el nuevo matón de la cuadra

Hace un tiempo atrás circulaba por internet una película apocalíptica que imaginaba el futuro de Google en la forma de un gigante que comenzaba comprando Amazon.com y terminaba dominando en 2014 toda la información del planeta. En la misma vena, un ominoso artículo del New York Times del 24 de Agosto (“Relax, Bill Gates; it’s Google’s turn as the villain”) postula que el ávido Google está reemplazando a Microsoft en el papel del malo de la película. Como prueba de esto tiene la palabra de Joe Kraus, quien alega que en 1990 IBM se percibía ampliamente como un “gigante bueno” con el que era fácil afiliarse, mentras Microsoft en cambio se veía como “una compañía extraordinariamente temible y competitiva, que quería estar en tantos negocios como fuera posible, y con la ingeniería capaz de implementar efectivamente cualquier cosa”, y que ahora “Microsoft se está volviendo IBM y Google se está volviendo Microsoft”. Naturalmente, Kraus es el fundador de Excite, uno de los motores de búsqueda derrotados por Google. También afirman que Google se está “robando” a todos los talentos: las compañías emergentes no pueden despegar por fuga de cerebros, y también porque los inversores les preguntan “¿por qué Google no haría lo que ustedes están haciendo?”. En Silicon Valley ya odian a Google, y dicen que son muy arrogantes, como antes Microsoft. Recientemente Google le dejó de conceder entrevistas de aquí a un año a CNET, porque se publicó en ese medio un artículo donde se hablaba con preocupación de la información que Google recoge de sus usuarios.
Pongamos las cosas en la balanza: como bien recalca el New York Times, “Microsoft, por supuesto, tiene su respaldo en el mundo Windows, y una capitalización casi cuatro veces la de Google. En contraste, cambiarse a un nuevo motor de búsqueda es tan fácil como invocar a otra página de web, si una compañía lograra hacer lo que hizo Google a algunos de los líderes anteriores de búsqueda, incluyendo AltaVista y Excite”. Una breve lista de los campos en los que se metió Google no muestra justamente un éxito igual en todos ellos:

1) El motor de búsqueda: indudablemente, su fuerte: es con mucho el buscador más usado del planeta. Pero en los últimos diez años también lo fue Yahoo, y luego Altavista. En pocos años todo cambia.
2) Google Talk: recién empieza, y está muy lejos aún de tener los fuegos artificiales con los que alardea MSN Messenger, ni hablar de sacarle el inmenso mercado que tiene. Google Talk ni siquiera puede comunicarse con otros clientes de Messenger.
3) Orkut: Software “social” del estilo Friendster y Hi5, que fue copado y colapsado por los brasileños, un destino extraño e imprevisible para el proyecto de data mining favorito de Google.
4) Google Desktop: software para buscar en el disco local de la PC. Completamente inútil, hasta donde lo pude probar.
5) Blogger: Un proyecto de éxito, pero no sé hasta que punto le retribuye dinero. Yo uso Blogger para escribir este blog, pero como se puede ver, no hay una gota de propaganda. Admito, sin embargo, que gran parte de los usuarios de Blogger utilizan blogspot.
6) Picasa: Un editor simple de imágenes, como hay otros mil.
7) G-Mail: El mail gratis de Google. Otro éxito, pero nuevamente se trata de un servicio gratuito, con poca o ninguna retribución de dinero, y un uso extensivo de espacio de parte de Google.
8) Earth: Un proyecto hermoso, de mapear el planeta y poder visualizarlo como si tuviéramos la esfera en una mano y una lupa en la otra. Estéticamente bello, lleno de carteles publicitarios en Estados Unidos, prácticamente inútil en países como Argentina.

La lista sigue con otros trabajos menores. En ciertas áreas será muy difícil que Google pueda destronar a sus ocupantes (las redes sociales, donde Orkut ya fracasó; la mensajería instantánea, donde Google Talk no puede ni asomarse); en otras, su imperio puede caer en cualquier momento (mails gratis y buscadores de internet); en otras es muy difícil ver a dónde apunta (Picasa, Google Desktop). La idea de Google como un todopoderoso hambriento de nichos es un poco fantasiosa, una idea apoyada por Bill Gates, quien finge admitir que es el único enemigo que puede considerarse “un igual” a su empresa. Creo que este artículo del diario más importante de Estados Unidos conviene a los intereses de Microsoft: distraer la atención sobre su “imperio del mal”; menoscabar a su real competidor, Linux. Es Microsoft quien quiere entrar en los negocios que está Google: el MSN Search contra Google, el MSN Space contra Blogger, la ampliación del espacio disponible en Hotmail contra GMail. Y Microsoft sí tiene la suficiente fuerza como para desplazar tecnológicamente en esos campos a la nueva estrella de Silicon Valley. Al menos hoy.