
"Pero, ¿no fue excitante?", dijo Taffi, "¿no te acordás del Cacique Mayor inflando sus cachetes, y lo gracioso que se veía el Hombre Extraño con su pelo todo lleno de barro?"
"Lo recuerdo muy bien", dijo
Tegumai, "Tuve que pagar dos pieles de venado (de las suaves con
franjas) al Hombre Extraño por las cosas que le hicimos"
"Nosotros no hicimos nada",
dijo Taffi, "fue Mami y las otras damas neolíticas. Y el barro".
"No quiero hablar de eso", dijo su Papi. "Almorcemos".
Taffi tomó un caracú y se sentó muy quietita por diez minutos enteros, mientras su Papi raspaba sobre unos trozos de corteza de abedul con un diente de tiburón. Entonces ella dijo: "Papi, estuve pensando en una sorpresa secreta. Vos hacé algún ruido, cualquier ruido que quieras".
"¡Ah!", dijo Tegumai. "¿Con eso basta para empezar?"
"Sí", dijo Taffi. "Te parecés a una carpa con su boca abierta. Decilo de nuevo, por favor".
"¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!", dijo su Papi. "No te burles, hija mía"
"No me estoy burlando, en serio, de verdad", dijo Taffi. "Es parte de lo que estuve pensando de una sorpresa secreta. Decí "ah", Papi, y dejá la boca abierta cuando termines, y prestame el diente de tiburón. Voy a dibujar la boca de la carpa, toda abierta".
"¿Para
qué?", dijo su Papi.
"¿No te das cuenta?", dijo Taffi, raspando sobre la corteza. "Este será nuestra sorpresa secreta. Cuando dibuje una carpa con su boca abierta en el hollín del fondo de la Caverna (si a Mami no le importa), te va a hacer acordar de ese sonido "ah". Entonces podemos jugar a que era yo saltando desde la oscuridad para sorprenderte con ese sonido, como hice el invierno pasado en el panano de los castores"
"¿En serio?", dijo
su Papi, en esa voz que los adultos usan cuando realmente están
prestando atención. "¿Qué más, Taffi?"
"¡Es un lío!", dijo ella,
"No puedo dibujar todo el pescado, pero puedo dibujar algo que
represente a
la boca de la carpa. ¿Viste cómo se ponen sobre sus
cabezas, en el barro? Bueno, acá hay algo que quiere ser una
carpa (podemos hacer de cuenta que el resto del pescado está
dibujado). Es solamente la boca, y significa "ah", ese ruido que
hiciste". Y dibujó esto (1).
"No está mal", dijo Tegumai, y raspó en su propia corteza para él, "pero te olvidaste de la antena que cruza por la boca"
"Pero yo no puedo
dibujar, Papi".
"No hay necesidad de dibujar nada
más, excepto la boca abierta y la antena. Con eso basta para
darnos cuenta que es una carpa, porque las percas y las truchas no
tienen antena. Fijate, Taffi". Y dibujó esto (2).
"Ahora lo copio", dijo Taffi. "¿Te vas a dar cuenta cuando lo veas?". Y dibujó esto (3).
"Perfectamente", dijo su Papi. "Y
me voy a sorprender mucho cuando lo vea en alguna parte, tanto como si
saltaras gritando "ah" desde atrás de un árbol".
"Ahora, hacé algún otro ruido", dijo Taffi, muy orgullosa.
"¡Yah!", dijo su Papi, muy fuerte.
"Um", dijo Taffi. "Ese es un sonido mezclado. Termina como el ruido "ah" de la boca de carpa, pero ¿qué podemos decir de la primera parte? Ye, ye, ye y después ah. ¡Ya!""Se parece mucho al sonido de la boca de carpa. Dibujemos otra parte de la carpa y unámoslas", dijo su Papi. Estaba muy excitado él también.
"No, si las unimos, me voy a
olvidar. Dibujémoslas por separado. Dibujemos su cola. Si
está parada de cabeza, primero viene la cola. Además,
creo que puedo dibujar las colas de pescado más
fácilmente",
dijo Taffi.
"Una buena idea", dijo Tegumai. "Para
el sonido "ye" usamos la cola de la carpa". Y
dibujó esto (4).
"Voy a probar", dijo
Taffi. "Acordate que no puedo dibujar tan bien como vos, Papi.
¿Sirve si nada más dibujo la cola partida en dos, y la
parte donde se une?", y dibujó esto (5).
Su Papi asintió, y sus ojos
brillaban de excitación.
"Está muy bien", dijo ella. "Ahora hacé algún otro sonido, Papi".
"¡Oh!", dijo su Papi, muy fuerte.
"Ese es fácil",
dijo Taffi. "Ponés tu boca toda redonda como si fuera un huevo o
una piedra. Así que un huevo o una piedra basta para eso".
"No siempre se puede encontrar huevos o
piedras. Tenemos que dibujar algo redondo como si fuera algo de eso". Y
dibujó esto (6).
"¡Qué bien!", dijo Taffi, "¡Cuántos dibujos de ruidos hicimos: boca de carpa, cola de carpa, y huevo! Ahora, hacé otro ruido, Papi".
"¡Ssh!", dijo su Papi, y frunció el ceño, pero Taffi estaba demasiado excitada para notarlo.
"Es muy fácil", dijo ella, raspando la corteza.
"¿Eh, qué cosa?", dijo su Papi, "Quise decir que estaba pensando y no quería ser molestado".
"Es un ruido igual. Es el
ruido que hace la serpiente, Papi, cuando está pensando y no
quiere ser molestada. Hagamos que el ruido de "ssh" sea una serpiente.
¿Esto sirve?". Y dibujó esto (7).
"Ahí está", dijo ella.
"Otra sorpresa secreta. Cuando dibujes una serpiente siseante en la
puerta de atrás de la Caverna donde arreglás las lanzas,
yo voy a saber que estás pensando mucho, y no voy a hacer
ruidos. Y si lo dibujás en un árbol al lado del
río, cuando estás pescando, yo voy a saber que
querés que me quede muy quietita, para no espantar a los peces".
"Perfecto", dijo Tegumai. "Pero este juego va más allá de lo que pensás. Taffi, querida, tengo la idea de que la hija de tu Papi ha dado en el clavo de la mejor cosa que haya existido desde que la Tribu de Tegumai dejó de usar pedernales como punta de lanza para pasar a usar dientes de tiburón. Creo que hemos encontrado el gran secreto del mundo".
"¿Cómo?", dijo Taffi, y sus ojos brillaban de excitación también.
"Te voy a mostrar", dijo su Papi. "¿Cómo se dice "agua" en la lengua tegumai?"
"Se dice ya, por supuesto, y también significa "río", como en Wagai-ya, el río Wagai".
"¿Cómo se dice "agua contaminada", la que te da fiebre cuando la tomás, el agua negra, el agua del pantano?"
"Se dice yo, por
supuesto".
"Ahora fijate", dijo su Papi.
"Suponete que ves esto escrito al lado de un estanque en el pantano de
los Castores". Y dibujó esto (8).
"Cola de carpa y huevo redondo. ¡Dos sonidos mezclados! Es yo, agua contaminada", dijo Taffi. "Y por supuesto no tomaría el agua porque yo sabría que vos dijiste que está contaminada".
"Pero yo ni necesito estar cerca del agua. Podría estar a muchos kilómetros, cazando, y aún así..."
"Y aún así sería igual a que si vos estuvieras ahí diciendo: alejate, Taffi, o te va a dar fiebre. ¡Y todo eso está en la cola de carpa y el huevo redondo! Uh, Papi, ¡tenemos que contarle a Mami, rápido!", y Taffi bailaba alrededor de él.
"Todavía no", dijo
Tegumai. "No hasta que hayamos avanzado un poco más.
Veamos. Yo es agua
contaminada, pero so es
comida asada, ¿no?", y
dibujó esto (9).
"Claro. Serpiente y huevo", dijo
Taffi, "así que eso es que la comida ya está lista. Si
ves eso en un árbol significa que es hora de volver a la cueva,
y así lo haría".
"¡Mi nenita!", dijo Tegumai. "Es así también. Pero un minuto. Veo una dificultad. So significa "vamos a comer", pero sho son los postes que usamos para secar las pieles".
"¡Horribles postes para secar pieles!", dijo Taffi. "Odio ayudar a colgar pieles pesadas, calientes y peludas en esos postes. Si dibujaras la serpiente y el huevo, y yo creyera que significa que la cena está servida, y viniera del bosque para encontrar que la idea era que yo ayudara a Mami a colgar dos pieles en los postes, ¿qué pasaría?"
"Te enojarías. Y Mami también. Tenemos que hacer un nuevo dibujo para sho. Tenemos que dibujar una serpiente manchada que sisee sh-sh, y vamos a hacer de cuenta que la serpiente lisa sisea ssss".
"No sabría cómo
meter las manchas ahí", dijo Taffi. "Y quizás, si
estás apurado, te las olvides, y yo crea que es so cuando es sho,
y Mami me atraparía igual. ¡No! Creo que mejor hacemos un
dibujo de los
horribles postes de secar pieles, para estar bien seguros. Los voy a
poner justo después de la serpiente que sisea.
¡Mirá!". Y dibujó esto
(10).
"Tal vez sea
lo más seguro. Se parece mucho a nuestros postes de secado",
dijo su
Papi, riendo. "Ahora voy a hacer otro ruido con el sonido de la
serpiente y de los postes. Voy a decir shi, que es como se dice lanza
en tegumai, Taffi", y se rió.
"No te burles de mí", dijo Taffi, pensando en su carta-dibujo y el barro en el pelo del Hombre Extraño. "Dibujalo vos, Papi".
"Esta vez sin castores ni nada, ¿eh?", dijo su Papi, "voy a dibujar una línea recta que represente mi lanza", y dibujó esto (11).
"Hasta Mami no podría confundir
ese dibujo con la idea de que me están matando".
"Por favor, Papi, no me hagas sentir mal. Hacé más ruidos. Venimos muy bien hasta ahora".
"Ejem...", dijo Tegumai, mirando hacia arriba. "Vamos a decir shu, que significa cielo en nuestra lengua".
Taffi dibujó la serpiente y los postes. Entonces se detuvo: "tenemos que hacer un nuevo dibujo para ese sonido final, ¿no?"
"Shu-shu-u-u-u", dijo su Papi. "Es igual que el sonido del huevo redondo, pero más delgado".
"Entonces supongamos que dibujamos un huevo redondo y delgado, y hacemos de cuenta que es una rana que no ha comido nada por años".
"N-no", dijo su Papi. "Si dibujamos eso
apurados, podríamos confundirlo con el sonido del huevo redondo.
¡Shu-shu-shu!
Escuchame lo que vamos a hacer. Vamos a abrir un agujerito en el
extremo del huevo para mostrar cómo el sonido de la O se vuelve
más
delgado, uuu-u-u. Así". Y dibujó esto (12).
"Ah... ¡es hermoso! Mucho mejor que una rana delgada. Sigamos", dijo Taffi, usando su diente de tiburón. Su Papi siguió dibujando, y su mano se movía con la excitación. Siguió hasta que dibujó esto (13).
"No me mires a mí, Taffi", dijo.
"Tratá de darte cuenta qué significa
eso en el lenguaje tegumai. Si lo lográs, hemos encontrado el
Secreto".
"Serpiente... postes... huevo roto... cola de carpa y boca de carpa", dijo Taffi. "Shu-ya. Cielo y agua (lluvia)". Justo en ese momento cayó una gota en su mano, porque el día se había nublado. "Uh, Papi, está lloviendo. ¿Era eso lo que querías decirme?"
"Exacto", dijo su Papi. "Y te lo dije sin decir una palabra, ¿no?"
"Bueno, creo que lo hubiera sabido igual en unos instantes, pero esa gota de lluvia me hizo estar segura. Ahora me voy a acordar siempre. Shu-ya significa lluvia, o que está a punto de llover. ¡Uh, Papi!". Se paró y se puso a bailar alrededor de él. "Suponete que te fueras antes de que yo despertara, y hubieras dibujado en el hollín de la Caverna shu-ya: yo sabría que va a llover y me pondría mi capucha de piel de castor. ¿No se sorprendería Mami?"
Tegumai se paró y se puso a bailar (los papis no tenían problema en hacer eso en aquellos días). "¡Más que eso! ¡Más que eso!", dijo. "Suponete que yo quisiera decirte que no va a llover mucho y que tenés que bajar hasta el río, ¿qué podríamos dibujar? Primero decilo en el habla tegumai".
"Shu-ya-las, ya maru. (cielo-agua-terminar. Río bajar). ¡Un montón de sonidos nuevos! No veo cómo podríamos dibujarlos".
"¡Pero yo sí sé, yo sí sé!", dijo Tegumai. "Sólo prestame atención un minuto, y ya no haremos más por hoy. Shu-ya ya sabemos cómo es, ¿no? Pero ese las es difícil. La-la-la", y e hizo ondular su diente de tiburón.
"Está el sonido siseante de la serpiente al final, y el sonido de la boca de carpa antes de la serpiente: as, as, as. Sólo nos falta la, y listo", dijo Taffi.
"Ya sé, pero tenemos que inventar la-la. ¡Y somos los primeros que intentan esto, Taffimai!"
"Bueno", dijo Taffi, bostezando, porque ya estaba cansada. "La palabra las significa romper o terminar, ¿no?"
"Así es", dijo Tegumai. "Por ejemplo, to-las significa que no hay agua en el tanque para que Mami cocine, también cuando me estoy cazando".
"Y también shi-las significa que tu lanza está rota. Si hubiera pensado en eso en vez de hacer dibujos tontos de castores para el Extraño!"
"¡La! ¡La! ¡La!", dijo Tegumai, haciendo ondear su lanza y frunciendo el ceño. "¡Qué cosa!"
"Podría haber dibujado shi muy fácilmente", siguió diciendo Taffi. "Entonces hubiera dibujado tu lanza partida en dos, ¡así!", y eso dibujó (14).
"Exactamente", dijo Tegumai. "Quedó muy la, y no se parece a los otros dibujos tampoco". Y dibujó esto (15).
"Ahora para ya. Ah, esa ya la habíamos hecho antes. Entonces veamos maru. Ma, ma, ma. Mami siempre nos hace cerrar la boca, ¿no? Así que vamos a dibujar una boca cerrada así". Y dibujó esto (16).

"Suena áspero y filoso, como tu sierra de dientes de tiburón cuando estás cortando una tabla para la canoa", dijo Taffi.
"¿Te referís a que es
filoso en las puntas, así?", dijo Tegumai, y dibujó esto
(17).
"Exacto", dijo Taffi. "Pero no queremos todos esos dientes, con dos es suficiente".
"Con uno ya está", dijo Tegumai. "Si nuestro juego se va a convertir en lo que yo creo, cuanto más fácil sea dibujar los sonidos, mejor para todos". Y dibujó esto (18).
"Ahora ya lo tenemos",
dijo Tegumai, parado en una pierna. "Los voy a dibujar todos como si
fuera una fila de pescados".
"¿Y si mejor dibujamos un palo o algo entre cada palabra, así no se rozan y se empujan unas contra otras, como si fueran carpas?"
"Voy a dejar un espacio para eso", dijo su Papi. Y con mucha excitación dibujó todo sin parar, en un pedazo nuevo de corteza de abedul:
"Suficiente por hoy", dijo Tegumai. "Además, ya estás cansada, Taffi. No te preocupes, mañana seguimos, y seremos recordados por años y años, aún después de que los árboles más altos que veas hayan sido hachados para leña".
Así que volvieron a casa, y toda esa noche Tegumai e sentó a un lado del fuego, y Taffi al otro, dibujando muchos ya, y yo, y shu, y shi en el hollín de la pared, y riéndose juntos hasta que su Mami dijo: "En verdad, Tegumai, sos peor que mi Taffi".
"No nos hagas caso", dijo Taffi. "Es sólo nuestra sorpresa secreta, Mami querida, y te vamos a contar todo ni bien terminemos, pero por favor no me preguntes qué es ahora, o sino te voy a tener que contar".
Así que su Mami cuidadosamente no preguntó nada, y a la soleada mañana siguiente, Tegumai bajó temprano al río a pensar en nuevos dibujos para los sonidos, y cuando Taffi se levantó vio ya-las (el agua se termina o se acaba), dibujado al lado del gran tanque de piedra para el agua, fuera de la Caverna.
"Uhm", dijo Taffi. "¡Estos dibujos para los sonidos son un problema! Es como si hubiera venido Papi en persona a decirme que vaya a buscar más agua para que Mami pueda cocinar". Se fue al manantial que había detrás de la casa y llenó el tanque con un balde hecho de corteza, y después corrió al río y le tiró de la oreja izquierda a su Papi: la oreja que correspondía tirar cuando ella había hecho algo bien.
"Ahora vamos a dibujar todos los sonidos que faltan", dijo su Papi, y tuvieron un día de lo más exceitante, con almuerzo y juegos en el medio. Cuando llegaron a la T, Taffi dijo que tanto su nombre, como el de su Papi y el de su Mami, todos empezaban con ese sonido, y que deberían dibujar al grupo de la familia tomados de la mano. Estaba bien para dibujarlo una o dos veces, pero cuando tuvieron que dibujarlo seis o siete veces, Taffi y Tegumai lo hicieron cada vez más esquemáticamente, hasta que el último sonido de T fue sólo un largo y delgado Tegumai con sus brazos puestos como para abrazar a Taffi y a Teshumai. Se puede ver a partir de estos tres dibujos en parte cómo fue que sucedió (20, 21 y 22).




Pero yo recuerdo a Tegumai Bopsulai, y a Taffimai Metallumai y a Teshumai Teuindrou, su querida Mami, y todos los días que se han ido. Y fue así -así nada más- hace mucho tiempo, en las orillas del gran río Wagai.
Empezando desde arriba, la primera cuenta es de antigua plata, que pertenecía al Sacerdote Mayor de la Tribu de Tegumai; después siguen tres perlas de mejillón negro; después hay una cuenta de arcilla (azul y gris); después una cuenta redonda de oro, enviada como regalo por una tribu que la trajo desde Africa (pero debería ser de India, más bien); sigue una cuenta larga y aplanada de Africa (la Tribu de Tegumai la consiguió en una batalla); luego vienen dos cuentas de arcilla (blanca y verde), con puntos en una, y puntos y bandas en la otra; a continuación hay tres cuentas de ámbar un poco melladas; luego tres cuentas de arcilla (roja y blanca), dos con pintas, y la grande en el medio con un diseño dentado. Luego empiezan las letras, y entre cada letra hay una cuentita de arcilla blancuzca, con la letra repetida más chica. Aquí están las letras: A está trazada con un diente: un colmillo de alce, creo. B es el Castor Sagrado de los Tegumai. C es una ostra nacarada, del lado de adentro. D tiene que ser algún tipo de conchilla, del lado de afuera. E es un hilo de plata curvado. F está rota, pero lo que queda es un pedacito de un cuerno de ciervo. G está pintado en negro sobre un trozo de madera (la cuenta que hay después de la G es una conchilla, en vez de la arcilla. No sé por qué). H es como el caparazón de un caracol grande y marrón. I es el interior de la cáscara de algún molusco, molido a mano (le llevó tres meses a Tegumai molerlo) J es un anzuelo de pescar, en madreperla. L es la lanza quebrada, en plata (K debería seguir a J, por supuesto, pero el collar se rompió una vez, y lo arreglaron mal). K es una rebanada delgada de hueso, raspada y frotada en negro. M es una conchilla gris pálida. N es un trozo de lo que se llama porfirio, con una nariz trazada en la superficie (Tegumai se pasó cinco meses para pulir esta piedra). Ñ falta. O es una pieza de una ostra, con un agujero en el medio. P y Q faltan. Se perdieron, junto con la Ñ, hace mucho tiempo, en una gran guerra, y la tribu arregló el collar con los cascabeles secos de una serpiente de cascabel, pero nunca se encontraron las letras faltantes. R es, por supuesto, sólo un diente de tiburón. S es una pequeña serpiente de plata. T es el extremo de un huesito, pulido hasta quedar marrón y brillante. U es otro trozo de ostra. W es un trozo torcido de madreperla, que encontraron dentro de una gran cáscara de madreperla, y la cortaron con un hilo sumergido en arena y agua. Le llevó un mes a Taffi pulirla y hacerle los agujeros. X Es un alambre de plata unido en el medio con un granate en bruto (Taffi lo encontró). Y es la cola de la carpa, en marfil. Z es un trozo de ágata en forma de campana marcado con franjas en forma de Z. Hicieron la serpiente Z a partir de una de las franjas frotando la suave piedra en arena roja y cera de abeja. Justo en la boca de la campana se puede ver la cuenta de arcilla repitiendo la letra Z. Esas son todas las letras. La próxima cuenta es una bolita de mineral de cobre verdoso; la que sigue es una bolita de turquesa en bruto; la que sigue es una pepita de oro en bruto (lo que llaman "oro acuático"); a continuación hay una cuenta de arcilla en forma de melón (blanca con pintas verdes). Luego vienen cuatro piezas de marfil chato, con puntos un poco como si fueran piezas de dominó; luego vienen tres cuentas de piedra, ya muy gastadas; después dos cuentas suaves de hierro con agujeros oxidados en los bordes (tienen que haber sido mágicas, porque no parecen nada especial); y finalmente hay una cuenta africana muy muy vieja, como de vidrio: azul, roja, blanca, negra y amarilla. Luego está el lazo para pasarlo sobre el gran botón de plata que está en el otro extremo, y eso es todo. Copié el collar muy cuidadosamente. Pesa seicientos sesenta gramos. Esa mancha negra que hay detrás la puse sólo para que las cuentas y las cosas se vieran mejor. |
De la Tribu de Tegumai, quienes
tallaron las figuras, todos se fueron
entre los años y los vaivenes
menos la quietud y el sol, todos se fueron.Pero en tanto vuelven los años fieles
y los corazones cantan otra vez
Viene Taffi bailando entre los claveles
para ir hasta Surrey otra vezA helechos sus cejas son semejantes
y bucles dorados vuelan por encima
sus ojos brillan como diamantes
y más azules que los cielos que hay encimaEn ropa de piel de venado serrano
sin miedo, libre y bella pasa volando
iluminando a su paso el pequeño pantano
para que su Papi la vea pasar volando:Porque lejos, oh, tan detrás quedó ella
tan lejos que su voz ya no le llega a él:
Viene Tegumai para buscar a su bella,
a su hija, que era todo para él.
Notas:
Este cuento fue escrito como continuación de (y probablemente al mismo tiempo que) "Cómo se escribió la primera carta". Tegumai y su hija representan a Kipling y a Josephine, la hija que murió a los ocho años, a quien están dedicados estos cuentos. La emotiva poesía del final está dedicada a ella: Tegumai es el autor, que busca "a su hija, que era todo para él", quien quedó detrás. Nunca pudo recuperarse de esta pérdida.